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Ven y verás

10 cosas que aprendí cuando me mudé de país

29 de agosto, 2025

El cambio siempre nos rompe y aquí les dejo 10 cosillas que aprendí en este proceso que ha sido aventura y sorpresas. ya se que está larguito, pero les abro mi corazón para contarles lo que realmente ha sido importante para mí aprender en esta temporada.

Se cumplieron dos años desde que me mudé y Jesús cambió el juego por completo. nunca me hubiera imaginado ver y vivir todo lo que ha pasado en este tiempo y me emociona saber las cosas que tiene guardadas para el resto del camino que quede.

1. Jesús es un aventurero y le encanta sorprendernos

Lo desconocido intimida, pero si nos aferramos a nuestros planes nos perdemos de la locura de amor que Jesús ya soñó para nosotros. Sus planes siempre superan los nuestros. Y sí, suena cliché, pero no hay nada más cierto que esto y no hay nada más bonito que dejarle la mano libre para dejarle hacer. Cualquier plan o sueño nuestro queda corto comparado a lo que Él quiere darnos. Jesús tiene personalidad de aventurero y solo nos pide lanzarnos con Él a la aventura.

2. Aprender a estar a solas con Jesús

La vida con amigos y comunidad es siempre un pedacito de cielo, pero ¿qué pasa con nuestro interior cuando estamos lejos de la comunidad? Uno es responsable de su vida interior y en el momento de soledad, de cambio, de incertidumbre, llegará el momento de probar el amor. ¿Mi oración? ¿Mi Misa diaria? ¿Mi rosario bien rezado? ¿Mi formación? ¿Dependen de mi comunidad? ¿Dejaré que todo se apague ahora que estamos Él y yo a solas? ¿No será que ha llegado la hora de volcarse con toda el alma a amar a Aquel que es el Amor, fuente de todos los otros amores?

3. Los amigos son dones

Los amigos llegan como regalos que hay que saber recibir y cuidar. Jesús es intencional con cada persona que llega a nuestra vida. Es intencional con cada compañía, con cada alma. Algunos amigos se convirtieron en familia, otros estuvieron solo un tiempo. Pero cada uno fue un rostro de Cristo que me enseñó algo nuevo de su amor. Los amigos se piden en oración, se reciben y se cuidan. Cuidarlos es cuidar un pedacito de Jesús en mi historia.

4. Sus tiempos son perfectos y Él nunca llega tarde

Nos sentimos llegar tarde y cuando se nos cierran las puertas nos ponemos tristes. Mil veces he recibido un no, pero solamente para ser seguido por un "todavía". La paciencia y la confianza deben sostener el momento de espera, porque solo ellas nos permitirán disfrutar del plan, los tiempos y cosechar los frutos. Todo, todo tiene sentido visto desde sus ojos: lo más duro, lo más triste, lo más demorado. Lánzate a sus brazos y preocúpate solo de una cosa: amarlo bien hoy.

5. El plan de Dios es hoy

Está bueno soñarnos en futuro, pero la realidad es que la voluntad de Dios está ocurriendo ahora. Nos toca ser fieles hoy, no esperar a mañana. No ser fieles cuando Dios nos dé lo que le estamos pidiendo. No hacer las cosas bien cuando ocurra lo que queremos. Ser fieles y darle la mayor gloria hoy, en lo que sea que nos esté pidiendo hoy.

6. Al que es fiel en lo poco, se le confiará más

Mil veces pasé por el momento de decir: "Jesús, ¿me pides esto? ¿En serio?" Y qué fácil nos quiere ganar el amor propio a decir que no. No a lo que Cristo nos pide porque nos parece muy poco. Porque somos muy grandes para eso. Porque nos merecemos más. Y se lo decimos al que se subió a la cruz. Sin resignarse, sino con amor y pasión, decir sí a lo que sea que Cristo nos pida, aunque nos parezca poco. Darle toda la gloria, servir con alegría, entregarse todo. Él nunca se deja ganar en generosidad y aquel que fue fiel en lo poco siempre recibirá más.

7. La fe crece en la incertidumbre

Cuando no hay certezas, cuando todo es nuevo, cuando los caminos se cruzan y se separan, ahí es donde la fe se prueba y se fortalece. Madurar el amor. Crecer en la confianza. Dejarse en abandono sereno. Porque sabemos en quién hemos confiado y conocemos al Amado. Tener la certeza de que Él se ocupará de todo.

8. Muchas veces se trata solo de rendirse

Muchas veces quise controlarlo todo. Dónde estar, qué hacer, cómo resolver. Pero llegó un momento en el que la única respuesta posible fue rendirse. No significa dejar de soñar, sino entregar los sueños en manos de Aquel que sabe más y ama mejor.

9. Jesús te quiere disfrutando de todo

Estamos llamados a la felicidad plena y a veces perdemos el tiempo quejándonos, reclamando, lamentándonos. Disfrutar a Cristo y disfrutarnos la vida con Él: ese es el mejor llamado y la mejor manera de vivir. No será fácil. Habrán tristezas y dolores, pero también sabrán a gloria si vivimos todo con Amor. La sonrisa de Cristo nos sostiene y nos invita a sonreír de vuelta.

10. Él siempre está

Jesús nunca faltó. Estuvo en las lágrimas, en las nuevas amistades, en las sorpresas, en las esperas largas, en las risas, en las miradas. Estuvo en los silencios del Sagrario, en los detalles ordinarios, en la soledad y en el corazón alegre. Él siempre está. Y eso lo cambia todo.

Si hace dos años me hubieran dicho cómo se vería mi vida hoy, no lo habría creído. Ahora tengo certeza de una sola cosa: ven y verás.

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