Jesús lloró.
Jesús lloró meditando Lucas 19, 41-44 Jesús llora Hoy el Evangelio nos muestra a un Jesús con el corazón roto, que llora sobre Jerusalén. Llora
Jesús lloró meditando Lucas 19, 41-44 Jesús llora Hoy el Evangelio nos muestra a un Jesús con el corazón roto, que llora sobre Jerusalén. Llora

ayer contemplando el evangelio con el que empezamos Semana Santa pensaba en el gesto de María de Betania, que tal vez ya todos conocemos, pero creo que muchas veces olvidamos que ese fue un gesto de inicio de la semana pascual y quedó marcando los pasos siguientes de Jesús. por primera vez pensé: ¿entonces a qué olía el crucificado?

Que fácil cambian nos cambian los planes, que poco tenemos en nuestro control y qué importante es aprender a soltar el timón. De un tiempo aquí, que muchas cosas en mi vida han cambiado por completo y muchas cosas son aún inciertas que aprendido algo con seguridad: la grandeza de la vida no radica en aquello que suceda o deje de suceder.

Una vez Mafer me dijo que había entendido que una forma de conocer más a Jesús era conociendo más también a las personas que ella tenía cerca. Recuerdo que estábamos las dos en el carro, yendo a algún sitio juntas – como siempre – y

No puedo explicarles cuánto me ha enseñado San Josemaría sobre el amor a Jesús. Y aunque intente contarles, la experiencia interior de tener a un santo — ¡y a qué santo! — como amigo es impresionante. En estos dos años y un poco más que llevo conociéndolo, me ha tomado de la mano con firmeza pero con ternura y me ha llevado cerca, muy cerca del Corazon de Cristo; que además era su lugar preferido en el mundo.

Estos últimos días y semanas el Señor me ha estado hablando mucho de la confianza y de lo importante que es permanecer mirándole.
El otro día en el libro que estoy meditando, leía una anécdota sobre Madre Teresa que quería compartirles y que calzó exactamente con lo que conversaba con Jesús en oración en estos días.